A.G.Howard

Susurros

  • b2738869076har citeretfor 4 år siden
    normal es subjetivo. No dejes que nunca nadie te diga que no eres normal. Porque para mí eres normal. Y mi opinión es la única que importa. ¿Vale?
  • Dulce Akarihar citeretfor 5 år siden
    Mira en tu interior. Porque descubrir lo que estás destinada a ser, lo que se supone que debes hacer en el mundo, es lo que va a llenar el vacío que sientes. Es lo único que puede hacerlo.
  • Dulce Akarihar citeretfor 5 år siden
    Renunciaría a todos mis poderes por tenerte en mis brazos. Tu amor es la única magia que necesito.
  • Dulce Akarihar citeretfor 5 år siden
    Pues la esencia del alma, esa es. Esperanzas, sueños y amor
  • Roohar citeretfor 5 år siden
    Así es como sabes que estás viva, Alyssa. Por el vértigo.
  • keilani huertahar citeretfor 16 dage siden
    Y, sin embargo, hay momentos en que alguna flor o algún bicho dice algo más alto que los demás —algo pertinente, personal o relevante— y entonces me vengo abajo.
  • Karlita Gtzhar citeretfor 20 dage siden
    Sin mis alucinaciones, quizá no habría encontrado mi vena artística.
  • keilani huertahar citeretsidste måned
    Me refugio en un bosque y con la espada corto las ramas y lianas que me cierran el paso. Una mata de zarzas emerge del suelo. Sus espinas atrapan mi delantal y me arañan la piel como si fueran garras rabiosas. Por todas partes hay gigantescos árboles clavel. Tengo el tamaño de un grillo, igual que los demás.

    Debe ser algo que comimos…

    Muy cerca se escucha el tictac del reloj del Conejo Blanco, cada vez más fuerte, audible incluso por encima de los pasos de mil soldados naipe avanzando. Ahogándome en una nube de polvo, me hundo en la guarida de la Oruga, donde hay setas del tamaño de ruedas de camión. No tiene salida.

    Una mirada a la seta más alta y me da un vuelco el corazón. El lugar donde solía estar sentada la Oruga y desde donde ofrecía sus consejos y su amistad es una gran masa de gruesas redes blancas. Algo se mueve en el centro, un rostro que se aprieta contra el translúcido envoltorio lo bastante como para que pueda distinguir la forma de sus rasgos pero sin ver detalles claros. Me acerco más, desesperada por saber quién o qué hay dentro… pero la boca del Gato de Cheshire flota junto a mí, gritando que ha perdido su cuerpo, y me distrae.

    El ejército de naipes aparece en el claro y en un instante estoy rodeada. Lanzo la espada a ciegas, pero la Reina de Corazones da un paso adelante y la atrapa al vuelo. Me hinco de rodillas frente al ejército y suplico por mi vida.

    No sirve de nada. Las cartas no tienen oídos. Y yo ya no tengo cabeza.
  • keilani huertahar citeretsidste måned
    En ella, avanzo a trompicones por un tablero de ajedrez en el País de las Maravillas, tropezando con cuadrados blancos y negros rotos. Solo que no soy yo. Soy Alicia, llevo un vestido azul y un delantal de encaje, y estoy intentando escapar del tictac del reloj de bolsillo del Conejo Blanco. Parece que lo hayan despellejado vivo, no es más que huesos y orejas.

    La Reina de Corazones ha ordenado que me corten la cabeza y la metan en un tarro de formol. He robado la espada real y estoy huyendo, buscando desesperadamente a la Oruga y al Gato de Cheshire. Son los únicos aliados que me quedan.
  • keilani huertahar citeretsidste måned
    Esa noche di mil vueltas en la cama. Cuando al final conseguí dormirme tuve por primera vez la pesadilla que desde entonces tortura mis sueños. La pesadilla de Alicia.
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