bookmate game
Ángeles Mastretta

Arráncame La Vida

Giv mig besked når bogen er tilgængelig
Denne bog er ikke tilgængelig i streaming pt. men du kan uploade din egen epub- eller fb2-fil og læse den sammen med dine andre bøger på Bookmate. Hvordan overfører jeg en bog?
  • 🌻har citeretfor 7 måneder siden
    supuesto no le contaba yo nada. El no quería que yo le contara, por eso se ponía a hablarme como a una niña que no debía crecer y terminábamos abrazados mirando los volcanes, agradecidos de tenerlos enfrente y de estar vivos para mirarlos.
  • Debora Salamancahar citeretfor 7 måneder siden
    Me atraían las que le tuvieron cariño, las que incluso le parieron hijos. Las envidiaba porque ellas solo conocían la parte inteligente y simpática de Andrés, estaban siempre arregladas cuando llegaba a verlas, y él no les notó nunca los malos humores ni el aliento en las madrugadas.
  • Debora Salamancahar citeretfor 8 måneder siden
    él tenía más de treinta años y yo menos de quince.
  • aicirtaPhar citeretsidste år
    Estaba sola, nadie me mandaba. Cuántas cosas haría, pensé bajo la lluvia a carcajadas. Sentada en el suelo, jugando con la tierra húmeda que rodeaba la tumba de Andrés. Divertida con mi futuro, casi feliz.
  • Flor Mendozahar citeretfor 12 dage siden
    Un día su marido tuvo a bien morirse. Sin hacer ruido, como era él, sin dejarle un centavo, como era él.
  • Isabel Moraleshar citeretfor 2 måneder siden
    Pensé en Carlos, en que fui a su entierro con las lágrimas guardadas a la fuerza. A él podía recordarlo: exactas su sonrisa y sus manos arrancadas de golpe.

    Entonces, como era correcto en una viuda, lloré más que mis hijos.
  • Isabel Moraleshar citeretfor 2 måneder siden
    Yo quise recordar la cara de Andrés. No pude. Quise sentir la pena de no ir a verlo nunca más. No pude. Me sentí libre. Tuve miedo.
  • Isabel Moraleshar citeretfor 2 måneder siden
    ¿Qué te crees tú? ¿Que no me vas a dejar en paz, que me vas a pesar toda la vida, que muerto y todo vas a seguir siendo el hombre al que más horas le dedico, que para siempre voy a pensar en tus hijos y tus mujeres? Eso querrías, que te siguiera yo cargando. ¿Qué le toca a quién, desde mi justicia? ¿Crees que les voy a dar el gusto de quedarme con todo? ¿Para que puedan ir diciendo que tenían razón, que siempre supieron que yo no era más que una ambiciosa? ¿O crees que me voy a quedar a media calle, pidiéndole a Fito una caridad? No, Andrés, los voy a llamar a todos a echar volados y a ver quién se gana esta casa tan fea, a ver a quién le tocan los ranchos de la sierra, a quién el Santa Julia y a quién La Mandarina, a quién los negocios con Heiss, a quién el alcohol clandestino, a quién la Plaza de Toros, a quién los cines y a quién las acciones del hipódromo, a quién la casa grande de México y a quién las chicas. Puros volados, Andrés, y el que ya esté metido en alguna parte pues ahí se queda, no voy a sacar a Olga del rancho en Veracruz, ni a Cande de la casa en Teziutlán.
  • Isabel Moraleshar citeretfor 2 måneder siden
    —Adiós, Andrés —le dije—. Van a venir por ti para llevarte a Zacatlán. Te querías ir ahí a descansar, y Fito está empeñado en darte gusto. Ahora si lo que quieras, pídele lo que quieras. Anda listo para lo que se te ofrezca. Qué feo estás. Me chocas con esa cara. Siempre me has chocado con esa cara.
  • Isabel Moraleshar citeretfor 2 måneder siden
    Quiero contar contigo para no tenerlos —contesté.

    —No te entiendo, era como mi hermano, eres su mujer ¿Qué quieres que haga?

    —Que no te metas, que no me ayudes, que no hagas tratos con las otras viudas. Todas recibirán lo suyo, pero tendrán que venir conmigo para recibirlo.

    —¿Quiénes son las otras viudas?

    —Compadre, no estás hablando con tu mujer. Sé perfectamente quiénes son las otras viudas y cuántos son los hijos que no han vivido con nosotros. Sé qué haciendas son para unos, qué casas para otros. Sé qué negocios, qué dinero, hasta qué reloj y qué mancuernillas son para quién
fb2epub
Træk og slip dine filer (ikke mere end 5 ad gangen)