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Juan Carlos Onetti

Los Adioses

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    Andrea Pascual Tristanhar citeretfor 2 år siden
    que al hombre no le quedaba otra cosa que la muerte y no había querido compartirla.
    Andrea Pascual Tristanhar citeretfor 2 år siden
    me hubieran bastado aquellos movimientos sobre la madera llena de tajos rellenados con grasa y mugre para saber que no iba a curarse, que no conocía nada de donde sacar voluntad para curarse.
    Andrea Pascual Tristanhar citeretfor 2 år siden
    Yo era el más débil de los dos, el equivocado; yo estaba descubriendo la invariada desdicha de mis quince años en el pueblo, el arrepentimiento de haber pagado como precio la soledad, el almacén, esta manera de no ser nada.
    Andrea Pascual Tristanhar citeretfor 2 år siden
    Vivir aquí es como si el tiempo no pasara, como si pasara sin poder tocarme, como si me tocara sin cambiarme
    Andrea Pascual Tristanhar citeretfor 2 år siden
    Antes de avanzar, pensó, volvió a descubrir, que el pasado no vale más que un sueño ajeno.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    Le hubiera dicho que estábamos de acuerdo, que yo creía con ella que lo que estaba dejando a la otra no era el cadáver del hombre sino el privilegio de ayudarlo a morir, la totalidad y la clave de la vida del tipo.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    descubriendo —con un tímido entusiasmo que no habría de aceptar nunca— que nada permanece ni se repite.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    Y en este momento tuvo que hacerse más visible, más ofrecida —no para Gunz, ni para el enfermero, ni para los atareados viajes de la mucama— la ironía sin destino contenida en su veloz campaña de recuperación del tiempo, en el intento de modificación del recuerdo llamativo, desagradable, que había impuesto a la gente del hotel y del pueblo.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    mantuvo su sonrisa mientras le devolvían parte de los golpes que había estado sembrando en las espaldas, mientras pensaba admirado en la facilidad de los hombres para espantarse de la muerte, para odiarla, para creer en escamoteos, para vivir sin ella.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    volvió a descubrir, que el pasado no vale más que un sueño ajeno
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    vocando nombres antiguos, de desteñida obscenidad, nombres que había inventado mucho tiempo atrás para una mujer que ya no existía.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    consciente de su estatura, de su cansancio, de que la existencia del pasado depende de la cantidad del presente que le demos, y que es posible darle poca, darle ninguna.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    medio paso más adelante, orgulloso e insistente, disuelta su impaciencia por llegar en aquella sensación de dominio, de autoridad benigna, disfrutándola como si la robara, sabiendo que en cuanto cerraran la puerta de la casita iba a quedar nuevamente despojado, sin nada perdurable para dar, sin otra cosa auténtica que antigua y amansada desesperación.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    Alguien tenía la ventana abierta en el primer piso del hotel; estaban bailando, se reían y las voces bajaban bruscamente hasta un tono de adioses, de confidencias concluyentes; pasaban bailando frente a la ventana, y el disco era "La vida color de rosa", en acordeón.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    siempre las fechas les caían encima como una sorpresa; aunque hicieran planes y cálculos, aunque contaran los días, aunque previeran lo que iban a sentir y lucharan para evitar esta sensación o se abandonaran al deseo de anticiparla e irla fortaleciendo para asegurarle una mayor potencia de crueldad.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    Asustarlo, pensaba yo; habría que inventar otro mundo, otros seres, otros peligros. La muerte no era bastante, la clase de susto que él mostraba en los ojos y los movimientos de las manos no podía ser aumentado por la idea de la muerte ni adormecido con proyectos de curación.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    Sin alegría, pero excitado, pude explicarme la anchura de los hombros y el exceso de humillación con que ahora los doblaba, aquel amasado rencor que llevaba en los ojos y que había nacido, no sólo de la pérdida de la salud, de un tipo de vida, de una mujer, sino, sobre todo, de la pérdida de una convicción, del derecho a un orgullo
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    tuvo que saludarlas, equivocándose, claro, porque tiene buen cuidado de no acertar nunca y colocar tardes por día o noches por tardes. Para que todos se enteren que está distraído, sin corregirse tampoco, porque lo hace por gusto, para que se sepa que no piensa en lo que saluda ni sabe en qué momento vive.
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    Entre ellos y aparte, dos o cuatro horas por día, fingiendo creer, él, que había transformado la incredulidad en costumbre y en aliada inequívoca, y a quien una escrupulosa comedia de abandono bastaba para conservarlo adherido a todo lo que existiera antes de la fecha de un diagnóstico
    Pao Gonzalezhar citeretfor 2 år siden
    dmitiendo, supersticioso, que bastaba exhibirse vacía y sin memoria, dos o cuatro horas por día a los pasajeros del hotel, para quedar exento, desvinculado de ellos y de la causa que los emparentaba.
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