Las moscas también son odiosas. Cuando vuelan cerca de nuestras ropas, parecería que las agitan.
Pablohar citeretfor 18 dage siden
Una carta llega de provincia, pero no la acompaña ningún regalo.
Pablohar citeretfor 18 dage siden
primavera, el amanecer. Cuando al insinuarse la luz sobre las colinas, los contornos se tiñen de un pálido rojo y purpúreos jirones de nubes flotan sobre las cimas.
Ángel Gamaliel Figón Minorhar citeretfor 5 måneder siden
Así, el intercambio epistolar –actividad incesante entre los amantes, donde era apreciada no sólo la retórica y el estilo, sino la caligrafía, el papel,
Tegus El toro poético imaginariohar citeretfor 6 måneder siden
El primer día del Primer Mes y el día tres del Tercer Mes quiero que el cielo esté absolutamente despejado. El quinto día del Quinto Mes lo prefiero nublado. El séptimo del Séptimo Mes también ha de estar nublado, pero a la tarde ha de estar despejado, para que la luna brille y se pueda distinguir el trazado de las estrellas.
Tegus El toro poético imaginariohar citeretfor 6 måneder siden
Cuando se oculta el sol, el corazón se conmueve con el sonido del viento y el zumbido de los insectos
Tegus El toro poético imaginariohar citeretfor 6 måneder siden
En verano, las noches. No sólo las de luna brillante sino también las oscuras, cuando las luciérnagas revolotean, y aun las de lluvia, tan bellas.
Marcia Ramoshar citeretfor 10 måneder siden
ejercicios pueden ser una terrible prueba: muchas veces sucede que personas que habitualmente escriben con fluidez se sienten intimidadas y cometen errores con los caracteres. A continuación l
Miguel Ángel Vidaurrehar citeretsidste år
Especialmente delicioso es el primer día
Especialmente delicioso es el primer día de enero, mes en que la bruma tan a menudo oculta el cielo. Se presta atención a la apariencia y se pone un cuidado especial en el vestir. Da placer ver cómo todos ofrecen sus respetos al Emperador y celebran su propio nuevo año.
Miguel Ángel Vidaurrehar citeretsidste år
Kamakura (1185-1333), y son: Hojôki (1212), de Kamo no Chômei (1156-1216), y Tsurezuregusa (Reflexiones de un ocioso, 1330) de Yoshida Kenkô (1283-1352).