Acompañar supone saber escuchar y saber preguntar para que el acompañado se conozca mejor, conozca su situación, descubra sus objetivos, las posibilidades que se le ofrecen o que puede crear y los cambios que ha de introducir en su vida para conseguirlo, confrontarle con sus incongruencias. Se trata, en fin, de que tome conciencia de su vida y de sus posibilidades.