a segunda clase de memoria se denomina memoria no declarativa o implícita. Es cuando practicamos algo lo bastante como para ejecutarlo de manera automática, sin tener que pensar en ello; es casi como si no pudiéramos declarar cómo lo hacemos: el cuerpo y la mente son uno. Constituye la sede de nuestras habilidades, hábitos, conductas automáticas, recuerdos asociativos, actitudes inconscientes y reacciones emocionales.