Panamericana Editorial

  • Lorhena Corvishar citeretsidste år
    ¡Lloras! ¡Me tienes miedo! ¡Sin embargo no soy malvado en el fondo! Ámame y lo verás. No me ha faltado más que ser amado para ser bueno. Si me amases, yo sería dulce como un cordero y harías de mí lo que quisieras.
  • Kelle Quispe Bravohar citeretfor 2 år siden
    El pecho le dolía, como si se lo hubieran abierto para cogerle el corazón. ¡Sentía allí un hueco horrible, un vacío real que sólo podría colmarse con el corazón de la otra! Eso son cosas de una psicología particular que, al parecer, sólo pueden comprender los que han sido heridos, por el amor, con ese golpe extraño llamado, en el lenguaje corriente, «un flechazo».
  • Kelle Quispe Bravohar citeretfor 2 år siden
    El pecho le dolía, como si se lo hubieran abierto para cogerle el corazón. ¡Sentía allí un hueco horrible, un vacío real que sólo podría colmarse con el corazón de la otra! Eso son cosas de una psicología particular que, al parecer, sólo pueden comprender los que han sido heridos, por el amor, con ese golpe extraño llamado, en el lenguaje corriente, «un flechazo».
  • Kelle Quispe Bravohar citeretfor 2 år siden
    Armand Moncharmin y Firmin Richard,
  • Kelle Quispe Bravohar citeretfor 2 år siden
    Si sabéis que uno de vuestros amigos está sufriendo, no tratéis de consolarle; os dirá que ya se ha consolado; pero si le sucede algún acontecimiento feliz, guardaos de felicitarle por ello; su buena fortuna le parece tan natural que le sorprenderá que le hablen de ella.
  • Kelle Quispe Bravohar citeretsidste år
    Su secretario, el señor Remy
  • David Cadavidhar citeretfor 5 måneder siden
    Andaban armados, como el Ejército; uno no notaba la diferencia, no sabía si eran buenos, si eran malos, qué hacían, qué no hacían…Yo solo me preguntaba: ¿por qué están ahí agrupados durmiendo en unas hamacas? Y creía: tal vez van de viaje.

    Las cosas raras ya las vine a entender después: tenían sus calabozos en el caserío; encerraban ahí a los que habían robado, a los que se habían peleado con otros. Pero mi abuelo no nos dejaba acercar mucho.

    Un día, por casualidad, mi abuelo se enteró de una coincidencia: el comandante de las Autodefensas de la zona cumplía años el mismo día que mi hermano ¡Imagínese! Entonces él le presentó a mi hermano y le pidió colaboración. Le regaló un poco de plata. ¡Como 100.000 pesos! Una alegría muy grande para mi hermano: ¡poderse comprar ropa…!
  • Tania Florezhar citeretsidste år
    Alguien dijo que conocer es amar.
  • Natalia Amezquitahar citeretfor 2 år siden
    Eran diez cachorros: tres machos y siete hembras. Su papá, Paco, era un viejo pastor alemán que, pese a su edad, se conservaba animoso, feliz y saludable. Sus amos lo querían tanto que no les importaba que ya no vigilara. Lo habían pensionado con todos
  • kafkaybladehar citeretfor 2 år siden
    Qué será —pensó—. La muj
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