Este movimiento, estética o impulso artístico se caracteriza por la exploración de las tensiones entre el futuro y el pasado y los retratos del futuro que se hicieron en el pasado. Estas relaciones ponen en evidencia los problemas que no hemos podido resolver como humanidad, los pros y los contras de la tecnología, y los miedos que no nos han abandonado a lo largo del tiempo y que sabemos que nos perseguirán en el porvenir.