Es cierto que un celebérrimo pasaje de la misma obra define al hombre como politikòn zôon [animal político](1253a, 4), pero aquí (al margen del hecho de que en la prosa ática el verbo biônai [vivir] prácticamente no se usa en presente) político no es una atribución del viviente como tal, sino una diferencia específica que determina el género zôon (poco después, por otro lado, la política humana se distingue de la de los otros vivientes porque está fundada, a través de un suplemento de politicidad ligado al lenguaje, sobre una comunidad de bien y de mal, de justo y de injusto, y no simplemente de placentero y doloroso).