nuestra relación con Dios son mucho más importantes que cuánto dinero tenemos. Ordenar nuestras prioridades es el primer paso para lograr que el dinero sea una ventaja y no un lastre para el matrimonio.
Señor, tú sabes lo fácil que me resulta pensar que todo sería mejor si tuviéramos apenas un poco más de dinero. Gracias por recordarme que si esa es la manera en que pienso, nunca me sentiré satisfecho. Mi ruego es establecer mejores prioridades y desarrollar un sentimiento más sólido de contentamient