Ninguna foto transmite la duración. Nos encierra en el instante. La canción es expansión en el pasado, la foto, finitud. La canción es el sentimiento feliz del tiempo, la foto, su dimensión trágica. A menudo he pensado que se podría contar toda una vida solo con canciones y fotos.
Hay acontecimientos que te desprenden de raíz, de la compañía de los amigos y la seguridad de la familia, ahí en la soledad te das cuenta que la vida te ha parido y para bien o para mal, terminas por romper el cascarón y salir al verdadero y crudo mundo.