José Donoso

El lugar sin límites

  • Iván Solíshar citeretfor 6 år siden
    Las cosas que terminan dan paz y las cosas que no cambian comienzan a concluirse, están siempre concluyéndose. Lo terrible es la esperanza. Voy a ir a Talca como todos los lunes a depositar en el Banco. Y voy a volver después del almuerzo con las compras para la semana, lo de siempre, azúcar, mate, fideos, sal, ají de color239, lo de siempre.
  • Iván Solíshar citeretfor 6 år siden
    Me estoy muriendo de aburrimiento en este pueblo y yo no quiero morirme debajo de una muralla de adobe desplomada, yo tengo derecho a ver un poco de luz yo que nunca he salido de este hoyo, porque me engañaron para que me quedara aquí diciéndome que la Japonesita es hija mía
  • Iván Solíshar citeretfor 6 år siden
    l viejo maricón que baila para él y él se deja bailar y que ya no da risa porque es como si él, también, estuviera anhelando. Que Octavio no sepa. No se dé cuenta. Que nadie se dé cuenta. Que no lo vean dejándose tocar y sobar por las contorsiones y las manos histéricas de la Manuela que no lo tocan, dejándose sí, pero desde aquí desde la silla donde está sentado nadie ve lo que le sucede debajo de la mesa, pero que no puede ser no puede ser y toma una mano dormida de la Lucy y la pone allí, donde arde. El baile de la Manuela lo soba y él quisiera agarrarla así, así, hasta quebrarla, ese cuerpo olisco agitándose en sus brazos y yo con la Manuela que se agita, apretando para que no se mueva tanto, para que se quede tranquila, apretándola, hasta que me mire con esos ojos de redoma aterrados y hundiendo mis manos en sus vísceras228 babosas y calientes para jugar con ellas, dejarla allí tendida, inofensiva, muerta: una cosa.
  • Karla Montalvohar citeretfor 6 måneder siden
    Pasó una bandada de queltegües. ¿Otra vez? ¿O era otra parte de la misma vez que creyó oír hacía rato
  • Karla Montalvohar citeretfor 6 måneder siden
    Pero no. Iban a registrar. La Manuela lo sabía, iban a sacar a las putas de sus cuartos, a deshacer la cocina, a buscarla a ella en el retrete, tal vez en el galliner
  • Karla Montalvohar citeretfor 6 måneder siden
    marica, marica, jugando a las muñecas como las mujeres y no quiero volver nunca más pero me obligan porque me dan de comer y me visten pero yo prefiero pasar hambre y espío desde el cerco de ligustros porque quisiera ir de nuevo pero no quiero que me digan que soy el novio de la hija del patrón, y marica, marica por lo de las muñecas. Hasta que un día don Alejo me encuentra espiando entre los ligustros. Te pillé chiquillo de mierda. Y su mano me toma de aquí, del cuello, y yo me agarro de su manta pataleando,
  • Karla Montalvohar citeretfor 6 måneder siden
    Él la vio hacerlo, a Misia Blanca, en la capilla ardiente —alzó sus brazos, sus manos tomaron su trenza pesada y la cortó al ras, en la nuca
  • Karla Montalvohar citeretfor 6 måneder siden
    aquí, detrás de la mora, el Canal de los Palos se dividía en dos y la rama para el potrero de Los Lagos borboteaba durante un trecho por una canaleta de madera.
  • Karla Montalvohar citeretfor 6 måneder siden
    desde que lo echaron de la escuela cuando lo pillaron168 con otro chiquillo y no se atrevió a llegar a su casa
  • Karla Montalvohar citeretfor 6 måneder siden
    me tomo uno contigo, no, no me gusta el mate, ahora por acompañarte nomás: Japonesa diabla, me estás pastoreando164, dándome vuelta y vuelta vas a ver qué bien te cebo el mate no tengas miedo, no me tengas miedo, a las demás mujeres sí pero a mí no, está bueno el mate ves, y se te va a pasar el frío. Pero la Manuela seguía diciendo no, no, no, no…

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