es
Juan Carlos Onetti

32 cuentos

Giv mig besked når bogen er tilgængelig
Denne bog er ikke tilgængelig i streaming pt. men du kan uploade din egen epub- eller fb2-fil og læse den sammen med dine andre bøger på Bookmate. Hvordan overfører jeg en bog?
    Julieta Gomezhar citeretfor 2 år siden
    Tal vez no fuera totalmente suya la culpa, tal vez resulte inútil tratar de saber quién la tuvo, quién la sigue teniendo.
    Andrea Pascual Tristanhar citeretfor 2 år siden
    consideraba que no enfrentaría nunca un obstáculo más terco y viscoso que la estupidez y la incomprensión de los demás,
    A.har citeretfor 2 år siden
    las calles arboladas
    A.har citeretfor 2 år siden
    Lástima por el turco del almacén y por su novia, por todos los que no tienen de verdad el privilegio de elegir
    A.har citeretfor 2 år siden
    Aquí, en un pueblito de Sudamérica que sólo tiene nombre porque alguien quiso cumplir con la costumbre de bautizar cualquier montón de casas
    A.har citeretfor 2 år siden
    Sin hacer ruido, Orsini arrastró los pies por el suelo; de espaldas al campeón, con un bostezo, extrajo el revólver de su saco colgado en la silla y lo guardó en un bolsillo de la bata de baño. Luego se sentó en su cama y esperó. Nunca había tenido necesidad del revólver, ni siquiera de mostrarlo, frente a Jacob. Pero los años le enseñaron a prever las acciones y las reacciones del campeón, a estimar su violencia, su grado de locura y también el punto exacto de la brújula que señala el principio de la locura
    A.har citeretfor 2 år siden
    la personalidad es una cosa misteriosa; no sale de los músculos
    A.har citeretfor 2 år siden
    tenaces en su aproximación a la ceniza, irrefutables.
    A.har citeretfor 2 år siden
    Era pequeña, intrépida y joven, muy morena y con la corta nariz en gancho, los ojos muy claros y fríos.
    A.har citeretfor 2 år siden
    Se trata del relato dentro del relato y la fabuladora no queda lejos de la protagonista de Las mil y una noches.
    A.har citeretfor 2 år siden
    Y él acepta; protesta siempre para que yo redoble mis promesas, pero termina por decir que sí, acaba por muequear una sonrisa creyendo que algún día habrá de regresar al mundo de las horas de Bob y queda en paz en medio de sus treinta años, moviéndose sin disgusto ni tropiezo entre los cadáveres pavorosos de las antiguas ambiciones, las formas repulsivas de los sueños que se fueron gastando bajo la presión distraída y constante de tantos miles de pies inevitables
    A.har citeretfor 2 år siden
    No sé si nunca en el pasado he dado la bienvenida a Inés con tanta alegría y amor como diariamente le doy la bienvenida a Bob al tenebroso y maloliente mundo de los adultos.
    A.har citeretfor 2 år siden
    Todo el tiempo pensando en Bob, en su pureza, su fe, en la audacia de sus pasados sueños. Pensando en el Bob que amaba la música, en el Bob que planeaba ennoblecer la vida de los hombres construyendo una ciudad de enceguecedora belleza para cinco millones de habitantes, a lo largo de la costa del río; el Bob que no podía mentir nunca; el Bob que proclamaba la lucha de los jóvenes contra los viejos, el Bob dueño del futuro y del mundo. Pensando minucioso y plácido en todo eso frente al hombre de dedos sucios de tabaco llamado Roberto, que lleva una vida grotesca, trabajando en cualquier hedionda oficina, casado con una mujer a quien nombra "miseñora"; el hombre que se pasa estos largos domingos hundido en el asiento del café, examinando diarios y jugando a las carreras por teléfono.
    A.har citeretfor 2 år siden
    No había ya experiencias, nada más que costumbre y repeticiones, nombres marchitos para ir poniendo a las cosas y un poco crearlas.
    A.har citeretfor 2 år siden
    comprendí que el pasado no tiene tiempo y el ayer se junta allí con la fecha de diez años atrás
    A.har citeretfor 2 år siden
    Era aquél un comienzo húmedo de primavera, y muchas noches Risso volvía caminando del diario, del café, dándole nombres a la lluvia, avivando su sufrimiento como si soplara una brasa, apartándolo de sí para verlo mejor e increíble, imaginando actos de amor nunca vividos para ponerse en seguida a recordarlos con desesperada codicia.
    A.har citeretfor 2 år siden
    Se puso a creer en él, descubrió intensidades de la curiosidad, se dijo que solo se vive de veras cuando cada día rinde su sorpresa
    Mauricio Sbahar citeretfor 2 år siden
    Lástima por el turco del almacén y por su novia, por todos los que no tienen de verdad el privilegio de elegir.”
    Mauricio Sbahar citeretfor 2 år siden
    Hacerse viejo es un buen oficio para mí. Pero él nació para tener siempre veinte años
    Mauricio Sbahar citeretfor 2 år siden
    “Toda esta carne -pensaba Orsini, con el dedo en el gatillo del revólver-; los mismos músculos, o más, de los veinte años; un poco de grasa en el vientre, en el lomo, en la cintura. Blanco, enemigo temeroso del sol, gringo y mujer. Pero esos brazos y esas piernas tienen la misma fuerza de antes, o más. Los años no pasaron por allí; pero siempre pasan, siempre buscan y encuentran un sitio para entrar y quedarse. A todos nos prometieron, de golpe o tartamudeando, la vejez y la muerte. Este pobre diablo no creyó en promesas; por lo tanto el resultado es injusto.”
fb2epub
Træk og slip dine filer (ikke mere end 5 ad gangen)