Raquel Castro

El ataque de los zombis

    Sandy Jaguarhar citeretfor 8 måneder siden
    cuando estamos contentos la cabeza nos funciona nomás a la mitad.
    Tann Zavalahar citeretfor 10 måneder siden
    Tengo tos. Bueno, primero pensé que era tos, pero luego me fui a ver en el espejo del baño, abrí grande la boca… y vi que había un puercoespín en mi garganta.
    Mayehar citeretsidste år
    Me hizo una seña de que mi descuido no tenía importancia y me explicó, ya más tranquilo, que era un representante de la empresa multinivel Jelco (se pronuncia jelco), que se dedicaba a la venta de almas.

    —Antes se llamaba Infierno y nos dedicábamos a comprarlas. Pero algo pasó con la oferta y la demanda, ¿sabe? De pronto teníamos miles, millones de almas almacenadas —perdone la redundancia— y nos dimos cuenta de que nuestras ganancias no habían… digamos… aumentado… bueno… que comprar almas no es buen negocio.

    Negocios raros 😂 El capitalismo nunca se detiene, menos con el infierno.

    Mayehar citeretsidste år
    Lo peor de todo es que me lo habían vaticinado: cuando acepté el trabajo hubo quien me dijo que iba a ser terriblemente absorbente; que perdería a mis amigos y a mi novio y que terminaría con mucha ropa de marca y mucho zapato cuco, pero sola como un perro. Que acabaría como propiedad de mi jefe.

    Vaticinio general: precarización y explotación laboral.

    Claudia Mhar citeretsidste år
    Tan sólo ayer me caché pidiéndole perdón por haber terminado la relación justo ahora que él tiene tantos problemas. De inmediato me arrepentí y hasta me enojé: ¿qué problema puede tener un zombi? Caray, hasta muerto sigue siendo un manipulador chantajista y egocéntrico.
    Karla Cancholahar citeretsidste år
    Típico, sólo ahora te das cuenta: todas las historias de zombis tienen miles de extras, y tú no eres más que uno
    de ellos.
    Cathihar citeretsidste år
    Supongo que se arrepintió en el último segundo, porque sólo murmuró un enigmático “coricó”. En el diccionario no figura esa palabra
    Cathihar citeretsidste år
    ¿Qué le parecería tener de maestro de declamación a Paco Stanley
    Cathihar citeretsidste år
    Ah, sí, Raquel… me acuerdo de ti. Pero ¿no me dijiste que te ibas porque habías conseguido una beca para estudiar esperanto en Finlandia?
    —Este… ah, sí. Era eso. De la terapia que deserté por lo que dije hace rato era otra, no la de usted, je.
    —¿Y qué tal el esperanto?
    —Nomás cheque: hofolafa, ¿cófomofo estáfa?
    —Guau. Te felicito. ¿Y por qué volviste, a todo esto?
    —Es que sueño zombis, doctor
    Cathihar citeretsidste år
    ¿qué problema puede tener un zombi? Caray, hasta muerto sigue siendo un manipulador chantajista y egocéntrico.
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    No acepté suscribirme “por una módica suma” para ser parte de Jelco multinivel: no confío en las empresas piramidales.
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Pero entonces, jugando con mi Laboratorio de Química Mi Alegría, fisiono un átomo de uranio y la radiación me quita mis poderes…
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Entonces comienza una época de miedo en la Ciudad de México porque la Piraña Humaña se come vivas a sus víctimas para robarles el reloj y la cartera. Tiene especial predilección por los machines misóginos que se fingen caballerosos y los que se asumen como machines misóginos (los atrae con su otra identidad, la de adolescente zonza y romántica; y a la primera señal de desprecio o condescendencia… ¡zaz! aparecen las hileritas de dientes).
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Dele tiempo, señora: verá que anda de reventón. Ya sé que tiene cinco años, pero le digo, cada vez empiezan más temprano con el sexo y las drogas”, dicen que dijo
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Nadie se dio cuenta de que ese día se comió a Juanito, el niño que siempre me jalaba el cabello, porque senté a Zambi (así se llamaba, en honor, por supuesto, a cierto venadito de moda en ese entonces) en el lugar que estaba junto al mío.
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Es muy difícil esconder a un zombi, porque no cabe en la mochila, y porque hay que tener cuidado de que no te muerda a ti, su dueño (a diferencia de los perros, los zombis sí muerden la mano que les da de comer
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Una vez, en mi cumpleaños, me regalaron un zombi. Era la cosa más mona: gruñoncito, apestosito, asesinito. Lindísimo
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Claro, se aparece sólo cuando intuye que no me interesa su compañía.

    —¡Sáquese!

    Por supuesto que no, en vez de irse se me trepa y empieza su concierto.

    —Prrrrr.

    —Chinche gato, ¿ha de ser cuando tú quieres?

    —Prrrrr prrrrr prrrrr.
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Hay quienes no creen en los zombis, sólo por el hecho de que no existen (gente de poca fe). A ésos yo les digo: de acuerdo, los zombis pueden no existir en este momento en el lugar en el que te encuentras, pero eso no significa que no puedan existir en un siglo, un año o un minuto. Y semejante negación sólo servirá para que, cuando el ataque zombi llegue, resulten víctimas más fáciles de devorar.
    Rosa Valhar citeretfor 2 måneder siden
    Federico me engaña con otra. De acuerdo, no me engaña, porque yo lo corté y porque es un zombi. Pero hoy lo vi muy pegadito a la reguetonera (se mueve apoyándose en las manos: yo siempre supe que era una arrastrada)
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