Los juegos de ordenador han sido un objetivo de la IA desde sus inicios (Russell y Norvig, 2010). En particular, el juego del ajedrez ha sido durante décadas un objetivo permanente; dentro de la IA también se han estudiado otros juegos como las damas, Othello o Go. Estos son juegos denominados de información perfecta, porque no hay elementos ocultos ni estocásticos: toda la información disponible para un jugador también está disponible para el otro.