Irene Solà escribe como si fuera un fantasma que lleva doscientos años vagando sobre la faz de la tierra y hubiera visto todos nuestros secretos
Soy Dolça.
Es el primer libro que termino en el año y después de mucho tiempo sin leer. Lo disfrute mucho, tiene una profundidad no solo en la historia si no en como esta escrito, y todo lo que proyecta en la mente. Me encanto y ahora quiero leer más de esta autora que me tiene intrigada y de alguna forma seducida.
Novela del género del realismo mágico en el que su autora hace su propio “Cien años de soledad” catalán acerca de una familia conformada en su mayoría por mujeres. Mujeres fuertes, valientes y capaces de defender su hogar aún a pesar de los hombres (y hasta el demonio) que llegan y se van de sus vidas.
El relato de varias vidas y como intentan seguir unidas a pesar de sus diferencias. Me gusto mucho.