Maria Antonia de Miquel

Leer mejor para escribir mejor

Aunque la «manía lectora» es un fenómeno relativamente reciente, al menos desde fines del siglo XVIII leer forma parte de los hábitos y los placeres de muchos de nosotros. Ahora bien, ¿cómo leemos? ¿Sabemos leer? Y, si aspiramos a ser escritores, ¿sabemos sacar partido de nuestras lecturas? En Leer mejor para escribir mejor, María Antonia de Miquel nos da las claves para pasar de ser lectores pasivos a lectores activos, para adentrarnos en todo lo que, en una lectura superficial, nos pasa inadvertido en una obra de ficción. Nos ayuda a reconocer cómo los autores desarrollan una trama, qué importancia dan a la estructura, de qué manera crean los personajes, con qué intención eligen un tipo de narrador u otro, cómo satisfacen (o no) las expectativas creadas con un «comienzo contundente»… De El conde de MontecristoLa carretera, de Cumbres BorrascosasCien años de soledad, este libro propone multitud de ejemplos (incluso de malas novelas) e inteligentes observaciones que nos convencerán de que el mejor escritor es asimismo el mejor lector.

Guías + del escritor es una colección que ofrece las herramientas imprescindibles —y a la vez básicas— para poder dominar el oficio de escribir. A través de ejemplos, ejercicios y eficaces orientaciones, cada volumen cubre algún aspecto general de la creación literaria desde un enfoque original y eminentemente práctico. Una obra de refuerzo para todo escritor, novel o con experiencia, que quiera revisar, mejorar o reorientar algún aspecto descuidado de su escritura.
149 trykte sider
Oprindeligt udgivet
2016

Vurderinger

    Milagros khar delt en vurderingsidste år
    💡Lærerig

    Lectura activa, crítica y creadora de mundos.

    Marcie Mata Dhar delt en vurderingi forgårs
    👍Værd at læse
    🙈Ikke min kop te

    Julhar delt en vurderingfor 8 måneder siden
    👍Værd at læse
    💡Lærerig

Citater

    Frank Ramírezhar citeretfor 15 dage siden
    Todo libro está destinado a alguien. Puede que el acto de escribir sea solitario, pero siempre es un intento de llegar a otra persona –a una sola persona– ya que también cada libro se lee en solitario. El autor no sabe para quién escribe. El rostro del lector es invisible. Sin embargo, cada frase impresa en una página contiene el deseo de establecer una relación y la esperanza de ser comprendido.
    Marcia Ramoshar citeretfor 17 dage siden
    Ya Aristóteles había acumulado una biblioteca considerable y en la época helenística el papel del libro se consolidó con el surgimiento de grandes bibliotecas, como la de Alejandría. Aunque estas bibliotecas no eran para todo el mundo, sino solo para los eruditos. El establecimiento del Imperio romano amplió el alcance de la cultura escrita –el manejo de un imperio tan vasto hacía muy necesario este medio de comunicación– pero la lectura como pasatiempo seguía siendo en general patrimonio de unos pocos. No obstante, prueba de que los libros circulaban entre un público muy diverso es que Marcial, el poeta del siglo i, se quejaba amargamente de que «Mi libro lo hojean los soldados en sus destinos de ultramar, e incluso en Britania la gente cita mis palabras. ¿De qué me sirve? Con ello no gano ni un centavo». (Los derechos de autor, por supuesto, eran desconocidos en esa época.) Tras la caída del Imperio romano, sin embargo, la lectura y la escritura quedaron relegadas a los monasterios, donde primaban los textos de edificación espiritual. Así, durante varios siglos, el libro estuvo asociado al misterio de lo sagrado, solo al alcance de una minoría.

    El verdadero auge de la lectura y del libro se produce a partir del siglo xvi. Por supuesto, la invención de la imprenta supuso un impulso notable, ayudado además por otras circunstancias como el progresivo aumento de la alfabetización, los movimientos religiosos –no hay que olvidar el decisivo papel que en la Reforma tuvo la lectura individual de la Biblia– y la industrialización
    Marcia Ramoshar citeretfor 17 dage siden
    Ya Aristóteles había acumulado una biblioteca considerable y en la época helenística el papel del libro se consolidó con el surgimiento de grandes bibliotecas, como la de Alejandría. Aunque estas bibliotecas no eran para todo el mundo, sino solo para los eruditos. El establecimiento del Imperio romano amplió el alcance de la cultura escrita –el manejo de un imperio tan vasto hacía muy necesario este medio de comunicación– pero la lectura como pasatiempo seguía siendo en general patrimonio de unos pocos.

På boghylderne

    Bookmate
    Taller de escritura
    • 43
    • 272
    Alba Editorial
    Alba
    • 412
    • 232
    Nydia
    Recursos
    • 333
    • 6
    Jaime De La Torre
    Escribir
    • 24
    • 4
    Alfredo A Vivius
    Primeros por Leer
    • 144
    • 2
fb2epub
Træk og slip dine filer (ikke mere end 5 ad gangen)