se dedicó principalmente al periodismo, y en 1851 empezó a colaborar con varios periódicos y revistas, reivindicando así el título de primera mujer periodista. Algunos de sus artículos, como «The Shrieking Sisterhood» [La menguante hermandad de mujeres] y «Mature Sirens» [Sirenas maduras], se convirtieron en temas de conversación populares en las sobremesas de todo el país y dieron a conocer su nombre entre el público. No obstante, fue su interés en lo sobrenatural lo que consolidó su fama con la publicación de Witch Stories en 1861. Fruto de un exhaustivo trabajo de investigación, el libro describe la mayoría de los casos importantes de brujería en Inglaterra y Escocia, y los dos extractos que siguen suponen una muestra representativa de ambos países. En el prólogo, Eliza Lynn Linton nos brinda unas directrices que bien podrían tenerse en cuenta al leer cada pieza de esta antología: «En general, creo que podríamos hablar de cuatro circunstancias para cada caso recogido en este volumen; en qué proporción, le corresponde al lector decidirlo por sí mismo.